Los deditos pequeños golpean las coloridas barras y, de repente, la habitación se llena de alegres notas. Este simpático xilófono de cocodrilo convierte los momentos de tranquilidad en aventuras musicales con ocho brillantes barras de metal y dos mazos de madera lisos.
Perfecto para desarrollar el ritmo y la coordinación a partir de los 18 meses. Cada barra de madera está cuidadosamente elaborada para producir tonos claros y suaves que no abruman los oídos sensibles, a la vez que fomentan la exploración musical.
Un preciado primer instrumento que crece con la curiosidad de tu hijo. ¿Por qué no dejar que descubran juntos la magia de crear música?






